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¿Dejarías todo por amor?

By admin | octubre 29, 2008

Sacrificarse por la persona que amas es un acto muy bonito y, sin duda, el mejor final para una película romántica. Sin embargo, cuando hay que llevarlo a la práctica no es tan sencillo ni, en muchos casos, tan recomendable. Los psicólogos, entre ellos Walter Riso, autor de Amar o depender, previenen ante decisiones dictadas sólo por un corazón enamorado: “La cultura occidental ha hecho del amor un mito que todo lo justifica y todo lo puede, pero el reino del amor es el que más lágrimas ha derramado. Por eso, hay que mantener los pies en la tierra y tomar las decisiones con cabeza. De lo contrario, el amor engendra una dependencia nefasta que contamina la relación”.

Si aun así decides dar el paso, recuerda que, aunque te mueva una pasión desenfrenada, tiene que ser una decisión meditada. Según Paloma Gascón, psicóloga especializada en pareja, “una relación buena justifica muchos sacrificios. Hoy en día se valoran las relaciones personales y de pareja, pero no siempre se está dispuesto a renunciar a una carrera profesional, a dejar atrás a la familia y los amigos”. Mantiene la psicóloga que existen tres pilares básicos en la vida de las personas: la pareja, el trabajo y los valores o la espiritualidad. ¿Qué es lo que pesa más en tu balanza?

Los expertos no se cansan de repetirlo: la decisión debe ser muy meditada. Nunca hay que tomarla en momentos de euforia o cuando todo es idílico, ni tampoco en una relación incipiente.

Durante los primeros meses aún no contamos con suficiente información como para valorar un cambio de vida. En estos casos, dar un cambio de 180 grados es ilógico. Existe un riesgo muy alto de que la relación fracase al primer mes de convivencia. Por lo tanto, para que luego no haya que pasar por el trauma de la separación o la sensación de fracaso, hay que retrasar este tipo de decisiones y tomarlas una vez que la relación esté consolidada. Los arrebatos, para el cine. Otro factor a tener en cuenta es el grado de madurez personal de cada uno. Nada baladí porque es vital para saber diferenciar un enamoramiento en toda regla de un capricho pasajero y así decidir con madurez y buen criterio. Una decisión tomada a la ligera puede amargarnos la existencia.

Y, ojo, sé consecuente. Es importante que la persona que va tras la estela del otro, no asuma el papel de mantenido. Nada de ir de víctima y echarle en cara al otro todo lo que has dejado atrás. Un cambio de vida, a veces, es muy bueno para la relación de pareja. Es como empezar de cero, un proyecto en común con nuevas ilusiones y metas que alcanzar. Hay que vivirlo con optimismo, como si fuera una inyección de energías renovables.

Fuente: Novarevista – Victoria Villaamil asesorada por Paloma Gascón, psicóloga de pareja.

Topics: Editor Vic, Walter Riso | No Comments »

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