Recibe cada mañana en tu e-mail las entradas de Pensamiento Emocional

Introduce tu e-mail:

Delivered by FeedBurner

USUARIOS INSCRITOS

VISITANTES ONLINE

tracker

Síguenos en las redes sociales

Publicidad

Contacta con Pensamiento Emocional

¿Que temas te gustaría ver en Pensamiento Emocional? ¿Que quieres contar?

Dame tus opiniones, sugiere temas o simplemente ponte en contacto

Tu nombre

Tu e-mail

Tus comentarios

Introduce la respuesta
9+3=? 

Enlaces

Publicidad


« | Main | »

Ensaya la soledad

By admin | julio 18, 2011

Un paciente me dijo una vez: «¿Para qué voy a ir al cine, si ella no está?», y el cine le encantaba. También recuerdo una mujer que, cada vez que su marido viajaba, descuidaba su arreglo personal al máximo (en realidad ni se bañaba) y se encerraba a ver la tele todo el día. No estaba deprimida, era víctima de un pensamiento dependiente: «¿Para qué, si él no está?». Absurdo, como cualquier patología: para qué vestirme, para qué cuidarme, para qué conectarme con la gente… En fin, para qué vivir, si el hombre o la mujer (mi hombre o mi mujer) no está presente.

Los que son más o menos  independientes saben que cuidarse, estar limpio y bien vestido es para agradarse a uno mismo. ¿Narcisismo? No. Más bien autoexhibicionismo: sentirse atractivo sin acuerdos ni consensos externos, ser espectador de uno mismo. Cuando estamos en pareja, nos acostumbramos a hacer la mayoría de las cosas a la par, algo que penetra en nuestro repertorio conductual hasta que se transforma en hábito, y si el otro no está presente, nos sentimos extraños y desubicados. La soledad afectiva no tiene por qué ser una tortura. Hay que aprender a jugar y estar con ella. La soledad no se define por sustracción (estar «sin ella» o «sin él»), sino por una multiplicación del «yo» que se recrea en el autodescubrimiento. Y no estoy hablando de los retiros espirituales o irse a la cima de una montaña desierta (si bien no niego que a veces pueda ser útil hacerlo); lo que sugiero es apropiarse de la soledad, tocarla, ensayarla y meterse de lleno en ella, perderle el miedo y convertirla en una experiencia alegre y fructífera. La soledad inteligente no es desolación o aislamiento, es una elección razonada donde los demás siguen disponibles para el encuentro: tu pareja no es un lazarillo. Invítate a ti mismo a salir y conversa de «tú a tú» o de «yo a yo». Tu mente te extraña. Y aunque hagas todo lo posible para justificar la presencia de la persona que amas en cada instante de tu vida, tendrás que reconocer, aunque sea a regañadientes, que la pareja a veces sobra y molesta a pesar de que la ames.

Hay momentos que son exclusivamente tuyos y que no están diseñados ni pensados para nadie más.  ¡Utilízalos y sácales provecho!

Topics: Walter Riso | 1 Comment »

One Response to “Ensaya la soledad”

  1. Bitacoras.com Says:
    julio 18th, 2011 at 14:55

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Un paciente me dijo una vez: «¿Para qué voy a ir al cine, si ella no está?», y el cine le encantaba. También recuerdo una mujer que, cada vez que su marido viajaba, descuidaba su arreglo personal al máximo (en realidad……