« Proyectos de vida | Main | De la baja autoestima a la depresión »
Tanto que decirte
By admin | abril 27, 2009
Comunicarse parece algo fácil, pues todos los días lo hacemos. Hablamos para que otra persona nos escuche, para que nos den lo que necesitamos o para dar información, cariño o afecto. Sin embargo, aunque no hablemos estamos diciendo (comunicando) algo pues los gestos, la forma en que caminamos o el silencio también expresan, el desinterés o el enojo se nos ve en la mirada y en la cara. Un 70% de lo que decimos es sin palabras, lo decimos con los gestos.
La mejor forma de comunicarnos es aprender a decir lo que pensamos, sentimos y creemos de manera apropiada, escogiendo las palabras y con un tono de voz adecuado, de forma directa y honesta. En definitiva nos expresamos de manera respetuosa pero firme. Este tipo de comunicación nos lleva a aprender a escuchar, a no imponer nuestros pensamientos o lo que creemos, a tratar de comprender al otro, llegar a acuerdos, a expresar lo que sentimos: “no me gusta mucho eso que acabas de hacer… me siento orgulloso/a del esfuerzo que has dedicado a tal cosa… cuando pasa el tiempo y no estás en casa te echo de menos… compré esto porque en cuanto lo vi me acordé de ti…”. Reconocemos lo bueno que tienen las personas y se lo decimos.
También podemos decir: “eso que estás haciendo no me gusta… me siento mal cuando no colaboras conmigo… me siento solo/a e ignorado/a cuando no me llamas para avisar que llegarás tarde…”. Cuando alguien opina algo mal de nosotros, podemos decirle: “no comparto tu opinión o, eso es lo que tú piensas pero yo no pienso así”. Aprendemos a decir NO sin sentirnos culpables y sin dar tantas explicaciones, por ejemplo: “por esta vez no puedo colaborar… en este momento no puedo hacerlo… de verdad lo he pensado y no quiero hacerlo”.
Este tipo de comunicación busca superar los temores, vencer nuestras inseguridades y estar muy satisfechos con nosotros mismos. Al poder expresarnos mejoramos las relaciones y vamos creando nuevos modelos de comunicación, eliminando el temor y la violencia en las relaciones.
Parte de un principio: “tus derechos son tan importantes como los míos y por eso te respeto”. Un respeto que se demuestra en la forma en que tratamos a los demás.
En resumen:
Nunca culpes a los demás por tu situación.
Eres lo que eres por tu propia decisión.
Trabaja cada día en crecer por dentro y hacerte a ti mismo/a, procurando una vida sobria y sin rencores, odios ni ambiciones.
Fuente: H.S.C. – Cristina Campos – Edición www.pensamientoemocional.com
Topics: Editor Vic | No Comments »
Comments are closed.